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Ventajas y desventajas de la Modalidad 40 del IMSS

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La Modalidad 40 es una opción atractiva para los futuros pensionados que buscan mejorar al máximo posible la pensión del IMSS bajo la Ley 73.

Ventajas y desventajas de la Modalidad 40 del IMSS

A pesar de ser un programa con beneficios, también implica algunas desventajas. A continuación, te explicamos los pros y contras de este programa del IMSS, para que puedas tomar decisiones informadas sobre tu futuro financiero como futuro pensionado.

¿Qué es la Modalidad 40?

La inscripción a la continuación voluntaria al régimen obligatorio es una opción que permite a los trabajadores seguir cotizando por cuenta propia para mantener la conservación de sus derechos, incluso después de haber dejado de trabajar para un empleador, y mejorar el monto de pensión que recibirán.

¿Cuáles son las ventajas de la Modalidad 40 del IMSS?

1. Conservación de derechos

La posibilidad de seguir cotizando ante el IMSS asegura la conservación de los derechos adquiridos durante tu vida laboral, proporcionando estabilidad y tranquilidad.

Cuando dejas de trabajar y de cotizar ante el IMSS por un periodo prolongado, que supere una cuarta parte del tiempo que tienes cotizando, puedes llegar a perder tus derechos de pensión.

Por lo tanto, si no deseas reincorporarte a algún trabajo formal, puedes darte de alta en la Modalidad 40 para seguir cotizando por tu cuenta y mantener la vigencia de tus derechos.

2. Se conservan los seguros de invalidez y vida

Al cotizar dentro de la Modalidad 40, conservas los seguros de invalidez y vida, lo que te permite asegurar a tu familia al designarlos como beneficiarios legales de tu pensión en caso de tu fallecimiento.

De acuerdo con la Ley del Seguro Social de 1973, la pensión que reciben los beneficiarios del asegurado difunto varía según el parentesco:

  • Para la esposa, esposo, concubina o concubinario corresponde el 90%
  • Para los hijos, el 20% o hasta el 30% en caso de ser huérfanos de padre y madre

3. Posibilidad de mejorar el monto de pensión

El principal beneficio de la Modalidad 40 es que, a través de las aportaciones voluntarias, permite a los futuros pensionados bajo la Ley 73 mejorar dos aspectos fundamentales del cálculo de la pensión que recibirán:

  • Sumar semanas de cotización: Para poder pensionarse bajo la Ley 73 es necesario contar con un mínimo de 500 semanas cotizadas. Al darse de alta en la Modalidad 40 se continúa cotizando ante el Instituto, sumando semanas de cotización y contribuyendo a un historial más robusto.
  • Mejorar el promedio salarial: El promedio salarial de los últimos 5 años cotizados determina en gran medida el monto de pensión que se recibirá. El programa brinda la opción de registrarse con un salario superior al último con el que se cotizó, incrementando el promedio salarial y el monto de la pensión.

Desventajas de la Modalidad 40 del IMSS

1. No es para todos

Este programa está diseñado para las personas bajo la Ley 73, es decir, para aquellos que comenzaron a cotizar ante el IMSS antes del 1 de julio de 1997, ya que les ayuda a mejorar el monto de pensión que recibirán. Aunque las personas bajo la Ley 97 también pueden aplicar, solo les ayuda a aumentar semanas de cotización.

2. Aumentará gradualmente el costo

El costo de la cuota para la Modalidad 40 incrementará gradualmente un porcentaje cada año hasta 2030, lo que puede afectar la accesibilidad para algunos interesados.

3. Limitación en prestaciones sociales

Al realizar el pago de las aportaciones voluntarias no se destina un porcentaje de estos recursos para la Subcuenta de Vivienda del Infonavit, lo que puede influir si el futuro pensionado está analizando opciones de adquisición de vivienda. Además, no se recibe atención médica hasta que se tramita la pensión.

4. Aportaciones voluntarias altas

Para aprovechar al máximo este programa, es necesario realizar aportaciones altas con un salario superior al último con el que se cotizó ante el IMSS. En muchas ocasiones, esto puede ser un reto, más aún si no se cuenta con ahorros suficientes para realizar un único pago retroactivo que cubra el periodo previo sin cotizar, el cual puede ser elevado.